Archivos para 09/09/2011


Estimados todos:

Ante los últimos acontecimientos, creo que es necesario informaros de que si tenéis Economía Aplicada al Periodismo, con Cándido Muñoz Cidad, suspensa en Septiembre con un 4.1 que sepáis que todos los suspensos tienen la misma nota (así que igual, en realidad, tenéis un 2, quien sabe, nubes y claros).

El caso es que cuando plantéis el culamen en la revisión, decididísimos a llorar como magdalenas para que os suba nueve decimillas de nada… os vais a encontrar con un curioso panorama: las revisiones son colectivas, multitudinarias, todos en amor y compañía. Cándido llegará, no dirá ni hola, pondrá en la pizarra el resultado de la balanza de pagos y luego os entregará los examenes para que los miréis alli todos juntitos y “le preguntéis” si tenéis alguna duda.

Claro que se hace un overbooking mortal, y para preguntarle algo tienes que saltar por encima de las cabezas de siete compañeros.

Pero Koralie tiene la solución, resulta que indignada cuando Ventín puso sus amagos de notas, se me dio (mira tu por donde) por mirar el Estatuto de los Estudiantes de la UCM. Y allí mismo me encontré con los siguientes artículos de los que os hago un copy&paste:

Título IV. Del Procedimiento de Revisión e Impugnación de Calificaciones

Artículo 47: Revisión

El estudiante podrá revisar su propio examen en los días siguientes a la publicación de las calificaciones, en las fechas fijadas por cada profesor y hechas públicas junto con las notas. La revisión se desarrollará en el propio Centro y, en todo caso, permitirá atender a todos los alumnos interesados. El plazo para solicitar dicha revisión será de 4 días hábiles desde la publicación de las calificaciones.

Artículo 48: Acto de Revisión

En el acto de revisión del examen, el estudiante será atendido personalmente por todos los profesores que hayan intervenido en su calificación o, en su caso, por el profesor que coordine la asignatura.

Para los que hayáis sido tan vagos que no os ha apetecido leeros estos artículos, que sepáis que el alumno (yo, tu, y todos los pringados que estudiamos en la UCM vamos) tenemos derecho a (y cito) “una revisión personal”. Esto es, en privado. Así que si vais a ir a esa revisión y queréis atencion personalizada y en privado, que sepáis que podéis exigirla.

Poco más. Suerte para los que tengáis esta revisión.


Asigntura: Crítica literaria (Op. 1Ciclo)

Profesor: Antonio Ubach Medina

Curso: 2010/2011 (Primer cuatrimestre)

Fecha: Septiembre 2011

Contenido del examen

Comentar el siguiente texto. Puedes utilizar los apuntes.

Es menester observar, para salvar equívocos termino­lógicos, que la definición de “abierta” dada a estas obras, si bien sirve magníficamente para delinear una nueva dia­léctica entre obra e intérprete, debe asumirse como tal en virtud de una convención que nos permita abstraerla de otros posibles y legítimos significados de esta expresión. En estética, en efecto, se ha discutido sobre la “definitividad” y sobre la “apertura” de una obra de arte; y estos dos términos se refieren a una dialéctica que todos esperamos y que a menudo estamos dispuestos a definir: es decir, una obra de arte es un objeto producido por un autor que or­ganiza una trama de efectos comunicativos de modo que cada posible usuario pueda comprender (a través del juego de respuestas a la configuración de efectos sentida como estímulo por la sensibilidad y por la inteligencia) la obra misma, la forma originaria imaginada por el autor. En tal sentido, el autor produce una forma conclusa en sí misma con el deseo de que tal forma sea comprendida y disfrutada como él la ha producido; no obstante, en el acto de reac­ción a la trama de los estímulos y de comprensión de su re­lación, cada usuario tiene una concreta situación existencial, una sensibilidad particularmente condicionada, deter­minada cultura, gustos, propensiones, prejuicios persona- les, de modo que la comprensión de la forma originaria se lleva a cabo según determinada perspectiva individual. En el fondo, la forma es estéticamente válida en la medida en que puede ser vista y comprendida según múltiples pers­pectivas, manifestando una riqueza de aspectos y de reso­nancias sin dejar nunca de ser ella misma (un cartel que in­dica una calle, en cambio, puede ser visto sin posibilidad de duda en un solo sentido; y, si se transfigura en cualquier fantasiosa interpretación, deja de ser aquel cartel indicador con ese particular significado). En tal sentido, pues, una obra de arte, forma completa y cerrada en su perfección de organismo perfectamente calibrado, es asimismo abierta, posibilidad de ser interpretada de mil modos diversos sin que su irreproducible singularidad resulte por ello alte­rada. Todo goce es así una interpretación y una ejecución, puesto que en todo goce la obra revive en una perspectiva original.

Umberto Eco – Obra abierta, 1967

Gracias a Goa 😀